| Una madre y su hija se esconden en el interior de un vagon del tren junto con otros indocumentados en el municipio de Arriaga, Chiapas. Toni Arnau / Elfaro.net / RUIDO |
El 25 de agosto, 6 hondureñxs morían a causa del descarrilamiento de La Bestia, provocado, según fuentes oficiales, por el reblandecimiento de la tierra a causa de las lluvias y el robo de placas de acero que fijan los durmientes con las vías. El diario digital PUBLICO. ES, a raíz de este suceso, publicaba un artículo en el que afirmaba que "Muchas (mujeres) se ven obligadas a inyectarse Depo-Provera (un anticonceptivo que impide la ovulación durante tres meses) para no quedarse embarazadas en el caso de ser violadas, u ofrecen favores sexuales a hombres a cambio de protección."
Las Patronas, como son conocidas estas mujeres, tienen un grupo muy cohesionado y se hallan bien organizadas: cada una de ellas tiene asignada una labor que va rotando periódicamente. Una de estas tareas consiste en transportar el aprovisionamiento a las vias del ferrocarril y, con el tren siempre en marcha, lanzar los paquetes con las provisiones a las personas que viajan de pie entre los vagones o tumbadas sobre sus techos. En un principio, este grupo de mujeres trabajaba únicamente con el poco dinero que cada una podía aportar, pero en la actualidad cuentan con ayuda externa para poder abastecerse. Una de las empresas que "colabora altruistamente" con ellas mediante el suministro de pan, situada en Córdoba, las obliga a trabajar durante dos horas para pagar su asistencia.
En el mes de Abril, les fue concedido el Premio de Derechos Humanos que lleva el nombre del obispo mexicano Sergio Méndez Arceo, ideólogo de la Teología de la Liberación y conocido como el obispo rojo.
Te invitamos a conocer a las protagonistas a través de este breve vídeo: