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Amy Goodman

Periodista, investigadora, escritora... Ha demostrado que SÍ es posible la independencia de los medios de comunicación y ha dado voz a lxs excluídxs en los mass media. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Vandana Shiva

Doctora en física, filósofa, activista por la justícia global y la soberanía alimentaria... Ha demostrado que SÍ es posible la producción sostenible y plural de alimentos. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Tawakkul Karman

Periodista, política, activista por los Derechos Humanos... Ha demostrado que SÍ se puede luchar desde el pacifismo por la Revolución política, social y de género en Yemen. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Joumana Haddad

Poeta, traductora... Ha demostrado que SÍ se puede trabajar por la secularización de la sociedad, la libertad sexual y los derechos de las mujeres en Líbano. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Leymah Gbowee

Trabajadora social, responsable del movimiento que pacificó su país en 2003... Ha demostrado que SÍ es posible la Paz en Liberia y que las mujeres son sus constructoras. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Ada Colau

Filósofa de formación y miembra visible de la PAH... Ha demostrado que SÍ es posible hacer frente a la ilegitimidad de las leyes movilizando a la sociedad pacíficamente. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Marama Davidson

Activista por los derechos del pueblo maorí... Ha demostrado que SÍ es posible identificarse con la idea universal de la descolonización del Planeta. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Teresa Forcades

Doctora en salud pública, teóloga... Ha demostrado que SÍ es posible un discurso humanista, feminista y combativo por la justícia social dentro de la Iglesia Católica. SIN ELLA NO SE MUEVE EL MUNDO.

Sheelah McLean, Nina Wilson, Sylvia McAdam y Jessica Gordon

Fundadoras del movimiento Idle No More... Han demostrado que SÍ es posible mobilizar a la sociedad en defensa de los derechos de los pueblos autóctonos en Canadá. SIN ELLAS NO SE MUEVE EL MUNDO.

17 de abril de 2015

The radical vision of Toni Morrison

Entrevista a Toni Morrison, premio nobel de literatura en 1993, publicado en el magazine dominical del periódico New York Times, con motivo de la grabación del audiolibro de su última novela "God Help de Child", en la que ella misma ha prestado su voz. Podéis leer esta extensa entrevista al completo clicando en el enlace anterior.

At 84, she sits comfortably as one of the greatest authors in American history, even as her uncompromising dream for black literature seems farther away than ever.

Not too long ago, Toni Morrison sat in the small kitchen attached to the studio where she was recording the audiobook for her newest novel, “God Help the Child,” telling a roomful of strangers stories that I will never forget. The studio, a small, refurbished barn in Katonah, N.Y., was more than a hundred years old, but only a few rustic touches remained, like a sliding barn door and knotty pine floors. A solid kitchen table had been laid with fresh fruits, muffins and tins of jam. Beams of sunlight reflected off the blindingly white snow outside the glass window. A young woman from Random House kept mentioning her sunglasses, how it was bright enough to wear them inside. Everyone giggled at her nervous chatter, but they seemed to be mostly laughing at her brave attempt to make small talk in the presence of Toni Morrison.

The only person not bothered by the glare and the room’s awkward giddiness was Morrison herself, who sat at the head of the table, in a thin, black linen caftan, a wool beret and with a sizable diamond ring on one hand. Morrison wears her age like an Elizabethan regent or a descendant of Othello via Lorain, Ohio. Long before we met, I read that she could be impervious at times, coquettish at others. What was evident that day in Katonah was that had she so much as lifted a finger, every person in the room — the studio’s director and his engineer, her P.R. person from Knopf, her publisher and two young women from the audiobooks division of Random House — would have stopped what they were doing to ask if they could assist. Not because she required it, but because the unspoken consensus was that the person who produced the 11 novels that Morrison has written, the person those books came out of, was deserving of the fuss.

It takes a long time to record a book. Many authors use actors. But that’s not how Morrison hears her own sentences, so she does these tedious sessions herself. That day, she would go into a narrow, low-lit booth, carrying a small pillow for her back, sit down and read from her new book for hours. We followed along in the control room, listening to her barely-a-whisper voice read from a chapter called “Sweetness”: “It’s not my fault. So you can’t blame me. I didn’t do it and have no idea how it happened.”

 

 


9 de abril de 2015

"Devuelve a tu madre su nombre"


De acuerdo con ONU Mujeres, para los hombres egipcios, y de otros países de Oriente Medio, revelar el nombre de la madre es considerado a menudo un tabú. De hecho, si un hombre revela el nombre de su madre será objecto de burla pública. Con el tiempo, el nombre de estas mujeres es olvidado y son conocidas con denominaciones como "la madre de su hijo menor". ONU Mujeres y BBDO Dubai lanzó la iniciativa "Devuelve a tu Madre su Nombre", con la esperanza de crear impacto y tomar medidas para minimizar este horrible tabú.

Para crear conciencia, esta iniciativa pidió a los hombres de Oriente Medio que cambiaran el perfil de su Twitter el Dia de la Madre -que en esta región se celebra el 21 de marzo- por el nombre de sus madres. Hasta ahora la respuesta ha sido positiva, con una mayoría tuiteando los nombres con el hashtag #MyMothersNameIs.

Texto traducido del publicado en BuzzFeed Videos

18 de marzo de 2015

Zanele Muholi: Un trabajo sobre la intimidad de la comunidad LGTBI en Sudáfrica

Artículo publicado en la revista DIAGONAL

Una reconocida activista de la fotografía

Zanele Muholi nació en Durban en 1972. En 2002, cofundó el Forum for the Empowerment of Women (FEW), una organización de lesbianas negras dedicada a ofrecer un espacio seguro a mujeres para reunirse y organizarse. Su primera exposición en solitario fue Visual Sexuality: Only Half the Picture, en Johannesburgo en 2004. Entre los reconocimientos que ha recibido destaca el l Premio Casa África en la Bienal de ­Fotografía de Bamako de 2009 y en 2013 el Príncipe Claus del Ministerio de Cultura holandés.


El continente africano ha sido, durante mucho tiempo, el gran olvidado en la historia de la fotografía. Si, como apuntaba la escritora Susan Sontag, la fotografía aporta una nueva gramática de la visión, para enriquecer el vocabulario fotográfico conocido hasta ahora debemos incorporar las visiones que pueden ofrecernos las fotógrafas africanas, sin caer en los lugares comunes ni en los estereotipos vigentes. Éste es el caso de Zanele Muholi.
La obra de Muholi es, según sus propias palabras, “un trabajo de activismo visual”. Todo su empeño y su lucha se centran en dar visibilidad a la comunidad negra de lesbianas, gays, bisexuales, personas transgénero e intersexuales. Por eso sus imágenes presentan a mujeres negras, lesbianas, suda­fricanas o de otros países, mujeres de toda índole social, y nos muestran una comunidad compuesta por una multiplicidad de identidades. Colocan en primer plano a las protagonistas de las fotografías, mujeres que lo hacen de forma voluntaria y que mantienen una relación de proximidad con la fotógrafa. Son participantes de la vida política, económica y social de sus países respectivos, que viven, que son, pero que, sin embargo, no forman parte de la historia oficial, como denuncia Zanele Muholi.

Las otras

Una de las mayores batallas de ­esta fotógrafa ha sido desafiar la hegemonía reescribiendo una historia visual que todavía sigue ­dominada por una visión etnocéntrica y patriarcal, y que continúa articulándose a través de un pensamiento heteromasculino, etiquetando por tanto a las lesbianas negras como “las otras”.

Esta lucha emprendida por Muholi en relación a la comunidad LGTBI hay que enmarcarla en la realidad que vive la sociedad sudafricana postapartheid a la que pertenece la artista. Una sociedad en mutación y transformación en la que una joven generación, a la que pertenece esta fotógrafa, lucha por subvertir el orden establecido y reclama nuevas formas de representación. Muholi, nacida en un township [asentamientos segregados para personas negras situados fuera de las ciudades o pueblos], de familia trabajadora, siempre ha luchado por vivir como una lesbiana negra en un país que ha pasado de la lucha violenta antiapartheid a la reconciliación con su opresor en la construcción de una transición democrática. Es en esta sociedad en la que ha ido creciendo la artista, lanzándose a la fotografía, realizando un curso en el Market Photo Workshop, una escuela fundada por David Goldblatt a finales de la década de 1980 y que nace en respuesta al apartheid, para formar a jóvenes fotógrafos que ­habían sido excluidos del ciclo tradicional de formación en aquel momento.

Activismo visual

El marco favorable que encuentra en la escuela la empuja a desarrollar su “activismo visual”, a adoptar la fotografía como un impulso, como un acto de militancia que alerta sobre la triple exclusión que soportan las lesbianas negras en Sudá­frica, que deben luchar contra el racismo, el sexismo y el patriarcado. Muholi denuncia, pero sobre todo, y de ahí la fuerza de sus fotografías, no coloca a estas mujeres como víctimas. Al contrario, presenta a cada una de ellas como sujetos plenos, realizando un importante trabajo de documentación, de archivo de la vida de esa multiplicidad de mujeres. Las retrata de forma individual, cada una posando, colocando su identidad diferenciada en primer plano y permitiendo, en última estancia, construir una nueva historia visual de Sudá­frica y del África contemporáneas, al poner en entredicho nociones tales como que la homosexualidad es una sexualidad no africana.
En el conjunto de África sigue persistiendo la idea de que la homosexualidad es una maldición traída por Occidente y muchos paí­ses continúan todavía persiguiéndola. En el caso de Sudáfrica, aunque la Constitución sudafricana de 1996, considerada como una de las más “avanzadas” de África, protege los derechos sexuales, todavía sigue privilegiando un tipo de orientación sexual hetero; mientras que en Occidente, obsesionados con la falsa idea de la “autenticidad africana”, ver el amor de dos mujeres negras entra en contradicción con el imaginario construido.
Pero su trabajo de registro, recopilando las historias de estas mujeres, reescribiendo sus propias experiencias, no se compone únicamente de sus luchas, no sin esfuerzo, sino también y fundamentalmente del amor presente en cada una de ellas. Así, nos abre su vida, comparte con nosotros sus momentos de felicidad y de complicidad, multiplicando los fragmentos de una historia que se escribe día a día.

Registro histórico

Los retratos íntimos de Muholi presentan el cuerpo negro femenino de una manera sincera e impactante, poniendo al descubierto la multiplicidad de identidades y sexualidades humanas. Sus trabajos Indawo Yami, Faces and Phases y Being, realizados entre 2006 y 2014 y dentro del que se encuentran las fotografías que acompañan este reportaje, recogen retratos en blanco y negro de la comunidad LGTBI de Sudáfrica y crea un registro histórico de una parte de la población que permanecía oculta. Su obra expone las contra­dicciones existentes entre las políticas de Estado sudafricanas progresistas respecto a la comunidad LGTBI y el contexto de agresión homofóbica que vive el país a diario.

15 de marzo de 2015

Sophie Smailes: Negociando y navegando mi cuerpo gordo

Artículo publicado en la revista Athenea Digital

En este artículo interactúo con la autoetnografía feminista como forma de aproximación al fenómeno cultural de ser una mujer “gorda”. La autoetnografía feminista es un enfoque profundo y comprometido, que logra poner de relieve la colonización de espacios y discursos. El proceso destaca la coexistencia y la exposición de “yoes” líquidos vulnerables – cuestionando nociones de un yo, que es una “identidad” cuidadosamente contenida y controlada. El proceso crítico de la autoetnografía feminista se entrelaza con bibliografía sobre investigación feminista, feminismos, autoetnografía, estudios críticos sobre la gordura e interseccionalidad. Un punto clave de esta investigación es el proceso reflexivo de investigar las experiencias de ser una “mujer gorda” y como yo (y mi discurso) “resisto[imos] a las normas sociales e institucionales que frecuentemente prescriben la investigación” y “promocionan voces de mujeres y experiencias únicas" (Averett, Soper, 2011, p. 371-372).


8 de marzo de 2015

La revolución feminista venezolana explicada por Lidia Falcón

Publicado en el diario Público en su columna La verdad es siempre revolucionaria

Los días 5, 6 y 7 de marzo 4.000 mujeres se encontraron en el teatro de la Escuela Militar de Caracas, donde Hugo Chávez estudió, para celebrar el Congreso Venezolano de las Mujeres, de nivel nacional.


Desde noviembre de 2014, el Ministerio del Poder Popular de la Mujer, con su ministra Andreína Tarazón y sus viceministras se ocupa de todas las áreas que afectan a la vida de las mujeres: la formación política y profesional, el trabajo, la salud, la reproducción, comenzaron la ingente tarea de convocar a todas las organizaciones de mujeres del país para debatir los temas que deseaban ser analizados y discutidos en el Congreso.


Treinta mil mujeres participaron en esos trabajos a lo largo y ancho de una nación, que tiene un millón de kilómetros cuadrados. Treinta mil mujeres de todos los estados de la República, de todas las organizaciones feministas, que fueron reuniéndose con las máximas responsables del Ministerio del Poder Popular de la Mujer semana tras semana durante cuatro meses, para decidir los temas que interesaba que se estudiaran en el Congreso, y las Mesas y Talleres que deberían analizarlos durante las sesiones a fin de plantear y aprobar las conclusiones que deberán hacerse ley en la próxima legislatura.


Como nos explicó ayer la Ministra Andreína Tarazón, se tuvieron en cuenta las especificidades de todas las clases de mujeres: desde las niñas a las ancianas, de las esposas, de las madres, de las hijas, de las solteras, las trabajadoras asalariadas y las amas de casa, las discapacitadas, las lesbianas y las heterosexuales, y sus necesidades.


A este Congreso se arriba tras siete años de trabajo del Ministerio del Poder Popular de la Mujer, creado a raíz de aquella histórica declaración de Hugo Chávez de que sin las mujeres era imposible construir el socialismo y el énfasis con que aseguró que él era feminista. Durante este periodo de tiempo el Gobierno bolivariano ha logrado las mayores transformaciones que se han producido en Venezuela en toda su historia a favor de las mujeres y de los trabajadores de todas las clases. No solo se ha invertido en los avances sociales y en el reparto de la riqueza más que ningún otro país de Latinoamérica, como ratifica la ONU, y se ha erradicado el hambre como afirma la FAO, y se ha declarado a Venezuela libre de analfabetismo como asegura la UNESCO, sino que se ha llevado a cabo una ingente movilización de las mujeres articulándolas en más de 600 organizaciones autónomas en todo este gran país, pertenecientes a diversas tendencias ideológicas, defensoras de distintas causas y situadas en otras tantas ciudades y estados.


Por ello se llama el Ministerio del Poder Popular de la Mujer. Durante los últimos años este organismo ha convocado a las Voceras de Género de los Consejos Comunales en reuniones que se han repetido hasta tres veces al año, para que plantearan las demandas que tenían pendientes de resolver. Y el año pasado se creó el Consejo Presidencial de las Mujeres, que se reúne con el Presidente y le entrega las reclamaciones y las soluciones que consideran que se deben implantar, y que son vinculantes para la Presidencia.


Esta ingente labor llevada a cabo por una inteligente, preparada y preciosa Ministra de 27 años Andreína Tarazón y sus colaboradoras, igualmente integradas en la labor feminista, como la Viceministra Rebeca Madriz encargada del área de Formación y Participación Política que viene de la militancia en el Movimiento Feminista, y las otras Viceministras, Yekuana Martínez y Dulce Medina,  así como la Presidenta del Banco Bicentenario, ha dado su fruto más granado en el Congreso que acabamos de concluir.


Durante los tres días de las sesiones hemos asistido a los vibrantes discursos de la Ministra, de la Viceministra Rebeca Madriz, del Ministro de Educación Héctor Rodríguez y de la diputada y veterana luchadora feminista, discípula de Chávez, María León, la Leona como la llaman. Y hemos visto a la histórica dirigente indígena Noeli Pocaterra.


Es imposible transmitir en unas pocas líneas el entusiasmo que ha dominado a las asistentes al Congreso. Difícilmente se podía soportar el ruido de 4.000 gargantas gritando enfebrecidas ante las palabras de los oradores cuando se mencionaba al Comandante Hugo Chávez y al Presidente Maduro, al Padre de la Patria Simón Bolívar y a los llamamientos a defender Venezuela de la agresión imperialista. El paroxismo llegaba cuando se mencionaba la Revolución Bolivariana. Porque todas las participantes, y muchas más que no estaban en la Escuela Militar, saben que sin la revolución todas las conquistas alcanzadas serán abolidas por la derecha oligárquica entregada al imperialismo de EEUU.


Las mujeres han logrado que se erradique la pobreza extrema que las atenazaba desde la dictadura,  y bajo los gobiernos llamados democráticos de la IV República, en un 66%, que en la actualidad se limita a un residual 5%, como ha reconocido la FAO. Las Cámaras legislativas han aprobado La Ley por una Vida libre de Violencia para las Mujeres, que es la mejor del mundo, y a raíz de la cual se han creado Policía especializada, juzgados y fiscalías, la Defensoría de la Mujer y casas de abrigo.


Las mujeres solteras con hijos, las más pobres, las desempleadas, las discapacitadas han sido las principales beneficiarias de las 600.000 viviendas que el Gobierno bolivariano ha construido en sus mandatos. El sistema de salud público universal y gratuito, atendido por miles de médicos cubanos que se entregan a su trabajo en los pueblos y las ciudades más apartados, conviviendo con los vecinos, a veces en sus mismas chabolas mientras se construyen los centros de salud, donde acaban residiendo y atendiendo 24 horas diarias a los enfermos. Las Misiones, el Plan Mamá Rosa, ha ido superando en los barrios, en las comunas, en los Consejos Comunales, las injustas desigualdades económicas que mantenían a las clases trabajadoras en la pobreza secular, mientras una clase privilegiada se apropiaba de la mayoría de la riqueza del país.


La participación política de las mujeres ha crecido exponencialmente con su masiva participación en los Consejos Comunales, y es evidente que la preparación que muestran las voceras de esos Consejos es infinitamente superior a la que poseen tantas de nuestras dirigentes feministas. Sobre todo porque se definen y se defienden como revolucionarias, porque quieren hacer la revolución socialista y feminista sin pedir perdón por ello, sino enormemente orgullosas de poder proclamarlo en voz alta porque se saben respaldadas, impulsadas y protegidas por el Gobierno bolivariano.


Las conclusiones aprobadas en 24 mesas de trabajo que llamaron talleres, sobre todas las áreas que afectan a la vida de las mujeres y del avance revolucionario del proceso venezolano, son extraordinarias. Imposible en un artículo explicar las exigencias y realizaciones que se han aprobado en decenas de resoluciones sobre salud, educación, vivienda, asistencia social, formación política, violencia, interrupción voluntaria del embarazo, protección a las madres, trabajo doméstico y trabajo asalariado, igualdad salarial, pensiones para las amas de casa y para la vejez, las jóvenes, las afroamericanas, las indígenas, derechos para las lesbianas y las transexuales, cultura política y cultura feminista. Y en este breve resumen no cabe aún el índice del memorable e histórico documento, que son las conclusiones del Congreso Venezolano de las Mujeres, que acaba de concluir con unos parlamentos emocionantes de las invitadas internacionales.


Nadie que no haya escuchado los enardecedores y vibrantes discursos de Mariela Castro, la hija de Raúl Castro y Vilma Espín de Cuba, Piedad Córdoba, la diputada y negociadora del proceso de paz de Colombia, Xiomara Castro de Celaya, la legítima presidenta de Honduras después del golpe de Estado que secuestró y deportó a su marido el Presidente Zelaya, las representantes de Puerto Rico, Paraguay, Líbano, República Dominicana, Maite Mola de España, la dirigente de la Marcha Mundial de las Mujeres de Brasil, la invitada especial del partido Syriza de Grecia y la de Ecuador, Paola Pabón, que fueron acogidas con estruendosas ovaciones y delirantes muestras de entusiasmo, sabiendo lo que es alegría, fuerza, lucha y victoria, como gritaron ininterrumpidamente. Las mujeres que ayer subieron al estrado forman parte de la vanguardia del Movimiento Feminista mundial, y su energía es incomparable con el decaimiento y la pusilanimidad  que abate a muchas de nuestras feministas españolas. Porque aquellas saben que se juegan la vida y la supervivencia en esta lucha a muerte entre el capital y el imperio y las mujeres y los trabajadores.


Después de este evento, que he tenido la fortuna de presenciar, difícilmente se puede dudar del triunfo de la revolución feminista en Venezuela en el marco de la revolución bolivariana que comenzó con Hugo Chávez.

Por supuesto, para desesperación de la oposición de derechas, que querría ver destruidos los avances del pueblo y seguir disfrutando de la inmensa riqueza petrolera del país, al servicio del imperialismo estadounidense. Pero después de asistir a ese Congreso, las pocas esperanzas que debe abrigar esa llamada oposición de la MUD de reconquistar el poder, que las abandone, porque como siempre el pueblo venezolano, y en la vanguardia sus mujeres, están dispuestos a luchar hasta la muerte por defender la Patria, la Independencia, la Libertad y el Socialismo que se les había negado hasta la revolución bolivariana.


Digan lo que digan los medios de comunicación de la derecha venezolana y española, hagan lo que hagan los esbirros del capital y los agentes de la CIA introducidos en el seno de la sociedad, como gritaron ayer hasta la ronquera las mujeres y los hombres que estábamos allí, esos: los capitalistas, los oligarcas, los latifundistas, los policías asesinos, los paramilitares y los marines estadounidenses, esos, NO VOLVERÁN.

4 de febrero de 2015

Qué és per a Aída Quilcué la pau?


Aída Quilcué és una líder dels indígenes Nasa. A Colòmbia, a causa del conflicte armat, més d'una cinquantena de pobles indígenes troben amenaçada la seva existència. La història de Quilcué és una història de resistència. És coordinadora del Programa de Drets Humans del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Des d'aquesta plataforma va dirigir importants mobilitzacions nacionals en favor de processos socials per a la restitució de terres. El seu marit va ser assassinat a mans de l'exèrcit en el marc d'unes protestes indígenes. El seu fill va patir un atemptat i, degut a la seva tasca en defensa dels drets indígenes, ella ha rebut diverses amenaces de mort. 

Text publicat a Càpsules de Pau


El significat de la paraula pau varia en funció de les experiències personals, històriques i culturals viscudes per les persones que en fan la definició. Per conèixer els seus matisos, el 2014 vam engegar, juntament amb l’ICIP, el projecte ‘Càpsules de Pau’. Més de cinquanta persones vinculades a conflictes armats (víctimes, victimaris, societat civil organitzada,…), expertes i activistes han respost ja a la pregunta ‘Què és per a tu la pau?‘. Totes les càpsules es poden veure a la pàgina www.capsulesdepau.com, que compta també amb material educatiu per treballar el contingut a les escoles. Aquest 2015, continuarà ampliant-se amb noves aportacions. 

El projecte Càpsules de Pau és el resultat de formular la pregunta ‘Què és per a tu la pau?’ a actors de diversos conflictes armats, experts en pau i activistes arreu del món. Les respostes evidencien que el significat varia en funció de les experiències personals, culturals i històriques que ha viscut la persona que en fa la definició. I ens apropa a un concepte de pau completa i desitjable. Gràcies a la col·laboració amb l’Institut Català Internacional per la Pau (ICIP) el projecte compta ja amb una pàgina web pròpia (www.capsulesdepau.com) que aplega les més de cinquanta càpsules filmades i material educatiu per treballar el seu contingut a les escoles. 

La pau pot semblar, a primera vista, un concepte de consens fins i tot universal. Tanmateix, quan ens endinsem en processos de construcció de pau o de reconciliació, la conceptualització de la pau pren matisos i pot arribar a esdevenir un tema de debat alhora que de resistència per la seva polisèmia i subjectivització. Al llarg dels quatre capítols ja realitzats de la sèrie documental ‘Després de la pau’ (coproduïda amb Fora de Quadre) –Bòsnia, Líban, Guatemala i Rwanda-, es va formular a tots els entrevistats -víctimes, victimaris, societat civil organitzada, institucions, etc.- la pregunta ‘Què és per a tu la pau?’. Les respostes mostren una gran diversitat i la influència de la realitat viscuda en la pròpia concepció de la paraula. 

Persones de més de quinze nacionalitats han participat en el projecte

A més, durant el 2014, i en col·laboració amb l’Institut Català Internacional per la Pau (ICIP), la mateixa pregunta es va realitzar a expertes en temes de pau i activistes de Catalunya i l’Estat espanyol, així com a persones de la resta del món que han viscut de prop conflictes de diversa índole. Cada setmana de l’any una càpsula va veure la llum. Totes es poden visualitzar a la pàgina web, desenvolupada per Digital Dosis i que l’ICIP ha ampliat amb propostes educatives agrupades per temàtiques i per grups d’edats.
 Sens dubte, els testimonis de totes les persones que han participat en aquest projecte ens fan reflexionar al voltant d’un concepte de pau global. Tot i això, els matisos de la paraula i la seva significació són inabastables. Per això aquest 2015 el projecte continuarà el seu camí en la nostra aproximació cap a la pau, una pau positiva que posi èmfasi en l’absència no només de violència directa sinó també de les violències estructurals i culturals.
 Text publicat a Contrast

31 de diciembre de 2014

El sexisme és la nova normalitat

L'autora de l'article que reproduïm a continuació és Rosalind Gill, professora d'anàlisi social i cultural al Centre de Cultura, Mitjans de Comunicació i Indústries Creatives del King’s College de Londres. Malgrat va ser publicat l'any 2010 a la web Observatori de les Dones en els mitjans de comunicació, creiem que la seva anàlisi continua estant totalment vigent.

Parteixo del fet que les representacions tenen una gran significació, ja que provoquen efectes reals, materials. I no només es tracta d‟efectes concrets i mesurables, que recauen sobre les dones a títol individual, sinó també d‟efectes culturals a gran escala sobre com ens veiem a nosaltres mateixes i com veiem les altres persones, efectes sobre la identitat, la política o la violència.

Pel que fa a la representació de les dones en els mitjans de comunicació, hi ha dos factors que m'agradaria assenyalar. El primer és el ressorgiment del contingut sexista en els mitjans de comunicació: la tirallonga inacabable de suposats "acudits‟ que es fan a costa de les dones, el menyspreu, la trivialització... el fet que es facin servir paraules com totty (terme pejoratiu per referir-se a les dones únicament com a objectes sexuals la qual cosa també implica que són estúpides). Sovint aquests termes se salven per les cometes, que n'assenyalen el suposat to irònic, per la qual cosa no s'hi poden fer objeccions ni crítiques, ja que fer-ho se suposa que evidencia una manca d‟ironia o demostra que no es té sentit de l'humor. En la nostra cultura dels mitjans de comunicació postfeminista podem trobar aquest tipus d'ironia a tot arreu i, per tant, això ho fa molt difícil per als grups feministes, tant homes com dones, a l'hora de començar a fer una anàlisi crítica.

L'altre factor que cal tenir en compte és la nova crueltat que impregna la representació que es fa de les dones. Aquesta crueltat es pot veure en la supervisió i l'escrutini hostil del cos de les dones a càrrec dels programes de canvi d'imatge, les pàgines de safareig a Internet, les revistes sobre persones famoses, a més de les revistes destinades només a les dones, que s'ho passen d‟allò més bé publicant fotografies de les imperfeccions, dels quatre pèls a l'aixella o del petit rastre de cel·lulitis. Això jo ho he batejat com el fenomen del cercle vermell, per totes aquelles revistes que es dediquen a encerclar en vermell una part del cos de la dona que ha estat condemnada perquè no compleix els estàndards de bellesa i perfecció als quals se suposa que totes hem de poder arribar. Hi ha una crítica despietada i ferotge reservada per a qualsevol dona situada en el punt de mira i que es consideri massa grassa, massa prima, o bé que no s'hagi depilat amb el rigor suficient, no hagi triat bé la roba o que, com molt bé ho expressa Jean Kilbourne, hagi tingut el mal gust i la indecència de fer-se gran (sense cirurgia!).

Així doncs, no és difícil arribar a la conclusió que el sexisme segueix vigent i continua gaudint d‟una bona salut en els mitjans de comunicació i, fins i tot, s'ha accentuat des que Tuchman escrivia els seus articles, ara fa 40 anys, ja que actualment les imatges formen part del discurs d'agenciament i apropiació o bé estan protegides per una capa d'ironia: "no era aquesta la nostra intenció, només fèiem broma, aquesta no és una imatge sexista, no veieu que és un magnífic pastitx de l'estereotip dels setanta‟.

"Retrosexisme‟ és el nom que li dóna Imelda Whelehan. Una "fuetada per l‟esquena‟ és el nom que li va donar Susan Faludi. Avui jo m"hi refereixo com "la nova normalitat‟.
Sexualització i sexisme
M'agradaria tractar la sexualització, i especialment de la manera en què aquesta opera en el cos de la dona.

Actualment moltes persones estan publicant articles sobre aquest tema, és a dir, sobre l'augment de "l'obscenitat‟, "la pornificació‟ de la societat, "la sexualització de la cultura‟. Crec que és difícil posar en dubte que s'hagi produït un canvi en els últims deu anys. En els mitjans de comunicació cada vegada veiem més dones que van més despullades. També podem comprovar com tornen els concursos de bellesa, fins i tot per als infants, i augmenta la respectabilitat dels clubs exclusius per a homes, com ara els locals que ofereixen ball eròtic, barra americana, striptease, etc. Potser fa uns quants anys tot això s'hagués considerat inacceptable, denigrant tant per als homes com per a les dones, però avui es considera un component àmpliament acceptat de la cultura empresarial. En l'hospitalitat empresarial del sector bancari, de les agències de publicitat i d'altres tipus d'empreses es considera perfectament legítim entretenir els clients en aquest tipus d‟espais. Aquest fet no només contribueix a l'objectualització de les dones en general, sinó que també margina i discrimina potencialment les dones que treballen en aquests sectors i que no se senten còmodes assistint a esdeveniments corporatius en un club de ball eròtic, o que fins i tot n'estan excloses.


És ben coneguda la mala fama de la premsa del Regne Unit i, tot i les campanyes en contra del que s‟ha anomenat „les models de la pàgina tres‟, cada dia continuen apareixent models en topless als diaris sensacionalistes com The Sun. Però, de fet, cada vegada és més difícil diferenciar aquestes imatges de moltes altres que mostren estrelles del pop, concursants de realities, actrius de cinema i altres celebritats en situacions semblants de nuesa, sensualitat explosiva, i posats eròtics. Ho podem veure molt clarament en els vídeos musicals, els jocs d‟ordinador i, evidentment, en la publicitat. I també prolifera la imatgeria de tipus sadomasoquista.

Però és important esmentar tres punts que fan que el meu argument sigui molt diferent de l'argument habitual i majoritari de tarannà moralista i conservador. Classificaria la meva postura com a positiva respecte al sexe, però antisexista. No estic en contra de les imatges sexualment explícites per se, però m'interessen més les especificitats d'aquestes imatges i el sexisme que transmeten. Aquesta és una de les raons per les quals m'ha sorprès i decebut molt assabentar-me que s'hagi decidit eliminar el Ministeri d‟Igualtat a Espanya, ja que considero que un ministeri d'aquest tipus és essencial a l'hora de promoure i supervisar els avenços cap a la igualtat. Pel que fa a la manera com les imatges de dones "sexualitzades‟ —primes, guapes, atractives i provocadores— dominen el nostre paisatge visual, també em preocupa que, si no existeix un ministeri encarregat específicament de tractar qüestions d'igualtat, apareguin més atacs de tipus moralista a aquestes representacions, però que a la vegada aquestes no rebin crítiques de tipus feminista o de tipus polític.

Respecte a aquest tema, hi ha quatre punts que hi estan relacionats.

En primer lloc, és sorprenent que aquesta nou imaginari sexualitzat es presenti com una apropiació sota l'etiqueta de postfeminisme (ex. “jo sóc qui mou els fils”). El que abans podria haver estat una representació criticada per grups feministes, es recupera ara com la imatge d'una dona jove amb poder, confiança i assertivitat, de manera que aquesta representació esdevé molt més difícil de criticar.

En segon terme, es percep fins a quin punt tenir un cos atractiu comença a definir el que significa ser dona. D'aquesta manera, s'estan desplaçant altres versions de la feminitat. De fet, és com si tenir un cos sexy ho fos tot —com es pot veure clarament en aquest anunci, en què entre els pits d‟una dona trobem l'eslògan: “No sé cuinar. Però tant se val”, que suggereix que l'únic tret important d'una dona és tenir un bon cos.

En tercer lloc, és fonamental observar les exclusions que implica aquesta pràctica —és a dir, només algunes dones ens són presentades d'aquesta manera: dones joves, primes, guapes, heterosexuals, blanques o de pell clara. Les dones que no segueixen aquest patró tan limitat estan subjectes a una hostilitat creixent; a més, no és una veritable celebració de la sexualitat femenina o del desig femení real, ja que la censura més cruel es reserva per a les dones que, tot i ser qualificades de "lletges", volen ser sexualment actives.

I en quart i últim lloc, m'agradaria assenyalar la manera en què aquest missatge està sent assimilat per les dones joves, que cada vegada més es presenten a si mateixes, en les seves pàgines personals de Facebook o MySpace, d'una manera extraordinàriament sexualitzada. Per exemple, hi ha centenars de milers de noies que trien el nom d'usuària “sexy slut“ (marranota) i que decoren les seves pàgines web amb imatges de la revista Playboy i fotografies sexualment explícites. Cada vegada més, sembla que les dones joves hagin interioritzat aquest missatge que es basa en la creença que el seu únic valor i mèrit prové del seu atractiu sexual.

Segons el meu parer, aquesta és una objectualització sexual que pren una nova forma, una forma més perniciosa, en què la mirada masculina s‟interioritza fins al punt de transformar-se en una mena de política d'autovigilància practicada per la dona mateixa. A vegades les dones comenten "però si ho faig per mi‟ o "és el que jo vull fer‟. I sí, també hem de respectar aquest agenciament de les dones joves, però a la vegada considero que cal situar aquest fenomen en el context d'una societat més àmplia que contínuament diu a les dones que aquesta és la seva única font de poder i de valor.

En cap cas voldria que això s'interpretés com que les dones joves són ingènues i passives i absorbeixen les imatges i els missatges dels mitjans de comunicació sense qüestionar-los. D'altra banda, també sabem que a la nostra societat s'estan patint nivells creixents d'angoixa física i psicològica a causa dels intents de les dones de voler estar a l'alçada d'uns estàndards de joventut, bellesa i erotisme que són impossibles d'assolir. Existeixen informes que mostren que els trastorns alimentaris són cada vegada més freqüents entre les dones d'edat avançada i les dones properes a la menopausa, que fan mans i mànigues per aconseguir tenir l'única aparença que la nostra societat marca com a valuosa i desitjable: un físic jove i atractiu.

A més, en menys d'una generació hem passat d'una situació en què la cirurgia estètica es considerava territori de persones molt riques i presumides a un context en què una majoria de dones joves als Estats Units i l‟Europa occidental espera prendre'n part en algun moment. Al meu parer, això és espantós i molt preocupant, ja que ens han fet sentir que el nostre propi cos, sobretot quan envelleix, és tan lleig i vergonyós que fins i tot estem disposades a sotmetre'ns a operacions que posen en perill la nostra salut i que tenen un cost molt elevat, i tot això amb l'objectiu de refer el nostre cos a mida d'una imatge idealitzada, que, a més, probablement ja no era real des d'un inici, gràcies a les tècniques del retoc fotogràfic, l'aerografia i la cirurgia estètica. Per tant, en comptes de refer el nostre cos a cop de bisturí, crec que el que caldria és refer la nostra societat per aconseguir que les dones s'acceptessin tal com són, és a dir, en tota la diversitat de formes, mides, colors, edats, ètnies, etc.

A tall de conclusió, penso que el sexisme en els mitjans de comunicació està empitjorant i que, paradoxalment, hem deixat de parlar-ne. Tota una generació ha crescut sense disposar d'un llenguatge per parlar del sexisme i en molts contextos ja no se'n pot parlar. De fet, és cert, fins i tot la paraula sembla haver-se quedat antiquada i desactualitzada, d'una manera que no té parangó amb el racisme o l'homofòbia.

Però crec que si plantem cara a la realitat del sexisme en els mitjans de comunicació parlant sobre el tema, podem trencar el silenci que impregna aquesta qüestió, i podrem mostrar fins a quin punt són importants els mitjans de comunicació a l'hora de garantir unes relacions de gènere més igualitàries, obertes, generoses i esperançadores, que és el tipus de relació que tothom volem veure. Així que aquesta és una crida positiva a l'acció: toca emprenyar-se, una altra vegada.

25 de noviembre de 2014

Prostitución: la institución masculina patriarcal más antigua

Artículo publicado en Feminicidio.net

La primera edición del Diccionario Ideológico Feminista de Victoria Sau data de 1981. Todavía hoy es la definición más completa de "prostitución". La hemos escogido para nuestro glosario de términos feministas.


Victoria Sau: Diccionario ideológico feminista (1981), (2000) Barcelona, Ed. Icaria


Prostitución. Institución masculina patriarcal según la cual un nú­mero indeterminado de mujeres no llega nunca a ser distribuido a hom­bres concretos por el colectivo de varones a fin de que queden a merced no de uno sólo sino de todos aquellos que deseen tener acceso a ellas, lo cual suele estar mediatizado por una simple compensación económica


Una vez hecha posible y creada la institución por y para los hom­bres, la evolución de la misma y formas de concretarse son muy nume­rosas. A las prostitutas se las llama a veces «mujeres libres» en el sentido de que no tienen un amo único (marido) pero en cambio están expuestas al tratamiento autoritario y patriarcal de todos o cualquiera de los varo­nes. De derecho, como toda mujer no casada, no pueden tener hijos, pero de hecho es inevitable que a veces los tengan aunque sin reconocimiento social (véase Madre).



Históricamente parece que fue Justiniano el primero en dar una de­finición de la prostitución que todavía puede resultar válida hoy a nivel de diccionario masculino corriente: "Mujeres que se entregan a los hom­bres por dinero y no por placer". (Dallayrac: Dossier prostitution.)



La mayoría de los autores estudiosos del tema de la prostitución tie­nen tendencia a caer en los siguientes errores:

- Dicen que la prostitución fue instituida por las propias mujeres.
- Consideran los orígenes de la prostitución, la prostitución sagrada, como no-prostitución, sino como elevación al rango de sacerdo­tisas del amor.
- Piensan que la prostitución se hizo ignominiosa sólo a partir de su reglamentación en Grecia en el siglo V. a. de n.e., con Solón, o con la introducción de la primera cartilla, debida al emperador Marco en el 187 a. de n.e. y que estigmatiza ya a la prostituta.

Estos autores no aclaran nunca, porque ellos mismos no pueden "explicárselo", el descenso imparable en el tiempo de la condición de sacer­dotisa a la de la ramera más vulgar.

La prostitución sagrada consistía en la obligación de entregarse a cualquier extranjero que las solicitara desde la galería y que solía elegir­las lanzándoles una moneda. El acto sexual tenía lugar en el interior del templo y el dinero era para el culto de la diosa o el dios. La prostitución sagrada floreció en Babilonia unos dos mil años antes de nuestra era, pero se extendió a Egipto, Fenicia y Grecia entre otros pueblos. En la India existe todavía en la actualidad.

En primer lugar hay que cuestionarse la condición de sacerdotisa que, si vista desde hoy parece de mayor rango que la de prostituta co­rriente, era ya una condición que expresaba toda la decadencia de la mu­jer. En un mundo ya patriarcal, las diosas de la fertilidad estaban "determinadas" para la misma y además rodeadas de templos de dioses masculinos de clara preeminencia, servidos también por mujeres. La im­posibilidad de que la prostituta sagrada se negara a un hombre, indica cómo estaba coartada su libertad de decisión. Las sacerdotisas, además, acaban desapareciendo de los templos, incluso de los dedicados a deida­des femeninas, y son sustituidas por hombres. La ley quiere entonces que sean las mujeres casaderas las que antes de contraer matrimonio vayan a prostituirse un día a las gradas del templo como condición necesaria para ser en adelante de un hombre solo y poder negarse a los demás legí­timamente. Hay autores que ven en ello también un rito de fecundidad, puesto que tanto Ischtar, como Milita y la Afrodita del período griego clásico, son divinidades que protegen a las parturientas. También hay quien ve en ello un rito de desfloración a cargo de un hombre que no es el marido, debido al temor mítico de éste a semejante acto. La "hos­pitalidad sexual", por otra parte, que todavía se practica en bastantes lugares del mundo, como por ejemplo entre los lapones, podría ser el fondo de la obligación de entregarse a un "extraño" y ello respondería al derecho preservado en el contrato social masculino de que todo hom­bre pueda tener acceso a mujer en un momento dado (que estaría justifi­cado por razones de desplazamiento) a pesar de los contratos de grada, privatización de mujeres que el propio colectivo masculino refrenda con el nombre de matrimonio.

Georges Devereux, etnólogo y psicoanalista, señala con todo, una importante diferencia entre las prostitutas sagradas que ejercen en el tem­plo de una diosa ("santas mujeres") y las que lo hacen en el templo de un dios (deva dasi). Provisionales o permanentes, las primeras sirven a una diosa célibe (soltera) que tiene numerosos amantes, y a la que ellas encarnan en sus relaciones sexuales con hombres vivos. El hombre está en posición de inferioridad respecto a la diosa y a su representante hu­mana. El peligro, señala Devereux, está en los «crueles caprichos de la diosa» cuyos jóvenes amantes míticos perecen siempre pronto y a menu­do de manera trágica.

Este autor encuentra semejanza entre las prostitutas prestigiosas de la sociedad prehelénica y las «santas mujeres» del Próximo Oriente, in­cluida Corinto en la Grecia continental. Las primeras eran vistas a los ojos de los griegos como ·silvestres", no in­sertadas en el nuevo orden, a las que había que domar, y esta doma era precisamente la desfloración. Por otra parte, al profundizar en la estruc­tura psicológica de la prostitución sagrada (ritual) del Próximo Oriente, Devereux nos remite al conflicto que deriva del acto de la desfloración de una virgen, como ya se ha apuntado anteriormente. Lo que sí parece definitivamente cierto es que el apelativo de virgen no incluía la virgini­dad anatómica de una gran diosa célibe, y que ésta es una imputación tardía. Virgen hubiese equivalido a libre, no sometida al matrimonio, independientemente de los amantes que la diosa hubiera tenido.

La prostitución va degenerando dentro de la propia institucionalidad masculina, con la consiguiente pérdida de prestigio de la prostituta.

"Es posible que el nuevo sistema patriarcal no haya podido tolerar ni a la mujer célibe, libre respecto a su cuerpo y jugando un papel capi­tal -tanto en el culto de las diosas solteras del amor (y de la fertilidad) como en el contexto del ritual agrario-, ni desenraizarla del todo de la piedad de los agricultores conquistados. La solución de compromiso pa­rece haber sido una sacralización total - y por lo tanto estrechamente limitada- de la promiscuidad de la xaphevos arcaica, la cual derivó en «santa mujer», sacerdotisa de diosas solteras de los pueblos conquista­dos, al margen de la sociedad laica que hizo del matrimonio una estruc­tura social fundamental". (Femme et mythe).

Que la prostitución no es una institución femenina sino masculina lo demuestra asimismo el hecho de que en Grecia se reclutaran para la misma las esclavas importadas con este fin, las cuales contaban en el lupanar con una celda donde cumplir con su trabajo forzado. Dallayrac dice que debido al mismo, gozaban quizá de mayor consideración que la simple esclava doméstica, pero el Diccionario Enciclopédico Hispanoamericano aclara que "en el lupanar cada celda era la habitación de una prostituta esclava comprada por el Leno y explotada por el hasta que, inservible, la vendía de nuevo". En Roma las prostitutas eran reclutadas entre la población penal femenina para que así, además, no causaran gastos de manutención. Esto sin olvidar que el pater familias tenía potestad para vender o alquilar a la esposa y las hijas para la prostitución. Las prostitutas no esclavas solían llegar, a pesar de todo, a extremos de gran pobreza como lo indica lo ínfimo de las tarifas que cobraban, especialmente las más insignificantes que ejercían cerca de los cementeríos. Se las privaba de casi todos los derechos y se las obligaba a vestir la toga infamante, que en otras épocas ha sido sustituida por la obligación de teñirse el pelo con azafrán u otros signos externos de infamia.

En los templos de la India, por lo menos hasta 1926, las niñas entraban al servicio de un sacerdote para aprender su posterior "profesión" a partir de los cinco años.

En el cristianismo la postura de la Iglesia es de oprobio para las pros­titutas y de tolerancia cuando no reconocimiento de la prostitución. Pa­dres de la Iglesia como San Agustín y Santo Tomas la consideran necesaria en tanto que gracias a ella podrá preservarse la honestidad de las mujeres casadas y la virginidad de las solteras. Esta doble moral que impregna toda la etapa feudal es conservada por la burguesía y el capitalismo cuan­do llegan al poder. El pensamiento socialista es el primero en interpretarla como el reverso del matrimonio, ya que uno y otra se explican mutuamente. Las condiciones sociales abyectas propias de la era indus­trial, favorecen el aumento de la prostitución, tan evolucionada ya que no es necesario señalar con el dedo o decretar por ley que mujeres han de ser prostitutas, como en la antigüedad: basta que la institución este en marcha y que las condiciones sociales hagan por sí mismas lo demás, lo cual permite mantener la conciencia «limpia» pues son las mujeres voluntariamente quienes toman esta opción. Así lo indica Tardieu en el Dic­cionario Enciclopédico Hispanoamericano antes citado: "Después de estas causas, tan numerosas y tan tristes, viene una idea consoladora: que la sociedad no impulsa a nadie a ese mundo de depravación; las caídas son, con cortas excepciones, voluntarias".

En el Nuevo Mundo la primera casa de mujeres fue abierta en 1526, en Puerto Rico. «El Rey, Concejo, Justicia, Regidores de esa ciudad de Puerto Rico, de la isla de San Juan: Bartolomé Conejo me hizo reclama­ción que por la honestidad de la ciudad y mujeres casadas de ella, y por excusar otros daños e inconvenientes, hay necesidad que se haga en ella casa de mujeres públicas... (O'Sullivan, N.: Las mujeres de los conquis­tadores).El texto habla por sí mismo.

En la actualidad los métodos indirectos del patriarcado para indu­cir a las mujeres a la prostitución, sea ésta reglamentada o no, son más sutiles que nunca, pero se pueden destacar como principales:

- La comercialización del cuerpo de la mujer por parte de todos los medios posibles de comunicación de masas, en tanto que puestos al servicio de la industria capitalista que extrae saneados ingresos con la venta de los productos varios que contribuyen a crear el contexto nece­sario para la relación cliente-prostituta.
- La ausencia de una auténtica igualdad de oportunidades entre los sexos, que deja a las mujeres con mayor frecuencia en posición débil e insegura, y a expensas de los hombres.
- La institución misma que permite que cualquier mujer, por el hecho de serlo, sea susceptible en un momento dado de ser prostituida o darse a la prostitución.

Este último punto, el más importante, hace que el tema afecte por igual a todas las mujeres.

El oficio más viejo del mundo. Expresión machista y sexista con la que se quiere dar a entender que la prostitución ha sido, es y será, o, lo que es lo mismo, que es innata a la condición de la mujer e inmodificable.

Prostitución masculina. No es simétrica a la femenina y en todo ca­so, hay que estudiarla en el contexto de la explotación del hombre por el hombre.

Véase: Diosa, Matrimonio, Sexualidad, Trata de blancas, Virgini­dad, Zorra.

BIBLIOGRAFIA. — Boix, F. y Fullat, O.: Breve estudio sobre la prostitu­ción. — Chacel, R.: Saturnal. — Choisy, M.: Psicoanálisis de la prostitución. — Dayllerac, D.: Dossier prostitution. — Gorbin, A.: Les filies de noce. — Her- vas, R.: Historia de la prostitución. — Jaget, C.: Una vida de puta. — Mayo, K.:Mother India. — Millet, K.: La prostitution. — Navarro Fdez., A., Dr.: La prostitución en la villa de Madrid. — Rodríguez Solís, E.: Historia de la prostitución en España y América. — Sacotte, M.: La Prostitución — Scanlon, G.: «La prostitución», cap. 2, 1.a parte de La polémica feminista en España. La Prostitución
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